Al otro lado (2007) - Cannes: Mejor Guión
- TITULO ORIGINAL......... Auf der anderen Seite (The Edge of Heaven)
- DURACIÓN................... 122 min.
- PAÍS............................. Alemania/Turquía
- DIRECTOR.................... Fatih Akin
- GUIÓN......................... Fatih Akin
- MÚSICA....................... Shantel
- FOTOGRAFÍA............... Rainer Klausmann
- REPARTO..................... Tuncel Kurtiz, Nursel Köse, Patrycia Ziolkowska, Hanna Schygulla, Nurgül Yesilcay, Baki Davrak.
La nueva película del director alemán de ascendencia turca Fatih Akin rompe la linealidad a la que estamos acostumbrados en el cine mainstream y se fragmenta en tres capítulos que al estar contados mediante saltos temporales consiguen que percibamos la historia narrada de otra manera.
Muchas son las películas que han utilizado esta técnica narrativa de la fragmentación y la alteración del orden temporal, desde Pulp Fiction pasando por otras como Memento, Irreversible, o las películas de Alejandro González Iñarritu Amores perros, 21 gramos y Babel. Es en ésta última (tal vez por la influencia de Guillermo Arriaga, guionista de los filmes de Iñárritu y colaborador de Akin en Al otro lado) donde podemos encontrar más paralelismos que nos permiten analizar estructura y temática de ambas películas a la par. El choque de culturas es tanto en la película de Iñárritu como en la de Akin el trasfondo que da pie al desencadenamiento de la historia, y al igual que en Babel, un niño con un arma y un desafortunado disparo a uno de los protagonistas forman parte imprescindible de la trama. Fatih Akin ya se había convertido con su película Contra la pared en diseccionador de la cultura turca, aunque lo hiciese mediante dos protagonistas completamente outsiders e incapaces de integrarse en ésta. Akin no abandona el análisis introspectivo de la psicología de los personajes en su última película, pero sí que dota a la trama de mayores connotaciones políticas. Más ambiciosa que Contra la pared (no a nivel presupuestario sino argumental), con más personajes y una trama más alambicada, Akin roza la perfección formal con una historia que acaba como empieza, una historia de final abierto, como la propia vida, una historia que aborda la compleja relación entre las culturas alemana y turca. Los matices de los personajes les dotan de una gran verosimilitud, aunque si hay algo que se echa de menos son los toques de humor que había en Contra la pared y que en ésta son inexistentes.
Mención especial merece la sutil pero efectiva interpretación de la otrora musa de Fassbinder, Hanna Schygulla, en el papel de una madre que se da cuenta demasiado tarde de que ha olvidado su pasado. Un anciano jubilado y su hijo profesor de universidad, una prostituta y una activista política, una alemana estudiante de español y su madre. Un padre, un hijo, dos madres y dos hijas. Seis personajes, algunos que se conocen, otros que se buscan sin encontrarse o se encuentran sin buscarse. Las fronteras, las diferencias culturales, las diferencias humanas, el vagabundeo de todos estos personajes sin rumbo, deambulando por esos no lugares de los que hablaba Marc Augé.
Akin no necesita de efectos especiales ni planos efectistas para conseguir su propósito. Tan sólo un plano que huye de su naturalismo cinematográfico y recurre a un mínimo de artificiosidad en pro de la trama: el plano cenital en el hotel que muestra el dolor de la madre ante la muerte de su hija.
Dos planos, completamente simétricos, dividen la película en dos partes. Dos ataúdes, ambos recogidos por las Turkish airlines. Uno de vuelta a Turquía y otro de vuelta a Alemania. Dos planos sin alardes técnicos y de una gran sencillez formal, crudos y descarnados, que nos muestran que por desgracia, es más fácil cruzar las fronteras cuando uno ya ha muerto y no le sirve para nada.
Marla Jacarilla, 10 de Mayo de 2008
